Finca Antigua reduce en un 50 % el consumo de agua gracias a la nanotecnología

Finca Antigua, la bodega de Familia Martínez Bujanda ubicada en el municipio conquense de Los Hinojosos, lleva tres años de cultivo vitícola con el uso de nanotecnología para optimizar los recursos hídricos de la finca. Se trata de una tecnología que ha supuesto un significativo ahorro en el consumo de agua. Esta cuantificación alcanza un 50 por ciento de ahorro, además de reducir de forma sustancial la cantidad de lodos acumulados en las balsas.

Finca Antigua cuenta con una extensión de 421 hectáreas de viñedo y prácticamente el total de la explotación es de regadío a excepción de alguna parcela de secano. En los últimos años, la pluviometría de la zona que se situaba en torno a los 400 mm de media, se encuentra rozando los 300 litros, un 25% menos, por lo que “el ahorro de agua se ha convertido en un aspecto esencial”, apunta Lauren Rosillo, director técnico de las bodegas de Familia Martínez Bujanda.

Finca Antigua aplica a sus cultivos la tecnología ASAR, con la que ya se ha ahorrado 400.000 m³ de agua al año. Este sistema actúa físicamente sobre el agua emitiendo un quantum que interactúa con los puentes de hidrógeno. Como consecuencia, se reduce el tamaño de los grupos de moléculas, lo que aumenta la capacidad de penetración del agua en el suelo. De esta forma, aumenta su capacidad de disolución y reduce tanto su punto de ebullición como su permeabilidad. Se trata de un agua menos densa, que es más fácilmente absorbida y aprovechada por la planta, asimismo, esta agua percola mejor y disuelve mejor los nutrientes en el suelo, por lo que está menos expuesta a la evaporación y alimenta de forma más eficiente a la planta.

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