
La Comunidad de Madrid pondrá en marcha la mayor electrolinera de uso público situada dentro de la M-30 con energía 100% renovable. La instalación tendrá una potencia total de 4.000 kilovatios y el proyecto se ha adjudicado a la empresa Acciona. Con este motivo, el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha visitado la parcela pública que albergará esta novedosa infraestructura en la capital madrileña.
El consejero Novillo ha señalado que la transición energética debe ser accesible a los ciudadanos y que tanto las empresas como el sector público están cooperando para avanzar hacia una movilidad cero emisiones. En este sentido, ha recordado que la región lidera en España la gestión de ayudas para trabajar en la movilidad eléctrica, con más de 37.000 vehículos subvencionados y 32.000 puntos de recarga, concentrando más del 30% de los pagos nacionales en este ámbito.
Del mismo modo, ha remarcado la necesidad de realizar esta transformación en el transporte, responsable del 70% de las emisiones contaminantes y del 50% de los gases de efecto invernadero. Finalmente, ha agradecido la propuesta de Acciona, que va a poner al servicio de los madrileños un centro moderno, eficiente y respetuoso con el medio ambiente.
La parcela, de 1.281 metros2, está situada en el Paseo de la Castellana 276 y permitirá la restauración de un espacio actualmente degradado. La estación de recarga eléctrica estará dotada de puntos de carga ultrarrápida de hasta 400kW. Serán 19 para turismos y una para vehículos pesados de hasta 12 metros de longitud y, junto a ellas, habrá una zona de intercambio de baterías para motocicletas y vehículos eléctricos ligeros.
El diseño arquitectónico destaca por una gran marquesina de 50×20 metros que alberga 19 plazas para vehículos ligeros y 1 para pesados, de carga ultrarrápida (capaces de recuperar el 80% de la batería en 15 minutos con hasta 400 kW) y una zona de intercambio de baterías para motos.
La estructura se sitúa en el perímetro, liberando completamente el interior y garantizando máxima maniobrabilidad y claridad en la circulación. El edificio principal, construido en madera técnica CLT, cuenta con dos niveles: una planta baja de servicios y vending, y una planta superior polivalente destinada a la innovación y promoción de la movilidad eléctrica.
Uno de sus mayores hitos es la fachada cerámica fotocatalítica, compuesta por piezas verticales de cerámica extruida que unifican todo el volumen. Más allá de su carácter formal, esta envolvente tiene una función ambiental activa: gracias a su tratamiento fotocatalítico, ayuda a descomponer contaminantes atmosféricos cuando entra en contacto con la luz solar, contribuyendo a mejorar la calidad del aire en un entorno de tráfico intenso como la Castellana. Además, es autolimpiante, duradera y de proximidad, vinculando el edificio con el territorio y reduciendo costes de mantenimiento.


