
El impacto del plazo frente al coste fue abordado por Rafael Sánchez, de Turner & Townsend, quien sostuvo que la variable temporal es crítica: «el coste del plazo es mayor que el del propio coste». Y añadió que “mientras que los costes técnicos se presupuestan con precisión, la incertidumbre en los plazos de licencias y la falta de profesionalidad o recursos en algunas contratistas generan pérdidas irreparables”.
Por su parte, Pedro Mora, de Metier Spain, aseguró que «hay una complejidad normativa creciente que obliga cada vez más a una mayor profesionalización de los servicios»; y apuntó que “las soluciones constructivas son tan complejas que el arquitecto ya no domina todo el proyecto, lo que hace imprescindible un liderazgo integrador”.
La anticipación y visión ejecutiva fue otro elemento destacado. Aurelio Fernández, de Almar Consulting, recordó que el inversor requiere información clave para tomar decisiones estratégicas: «no le vale de nada que le digas en un informe mensual que tiene un problema de costes… lo que necesita es que te anticipes al problema». Por su parte, Iker Osorio, de Idom, enfatizó también la importancia de “la transparencia y el pensamiento estratégico para que cuando llegues a la fase de puesta en operación te hayas anticipado a cualquier problema”.
Eva Cuesta, de Acerta, remarcó la urgencia de guiar a los inversores financieros que desconocen la regulación local: «el primero al que hay que gestionar es el cliente: hay que dejarle claro las prioridades, el orden, el criterio y los riesgos». Santiago Díez Torrijos, de 10t Project Management, hizo una metáfora comparando al project manager con “una linterna dentro de un cuarto oscuro»; y, por otra parte, previno contra “la distorsión de los modelos colaborativos si no están liderados por el propio inversor”.
Mientras que Manuel Mayo, de AReall, habló de la protección del capital y sintetizó el propósito de la profesión afirmando que «proteger la inversión es básicamente su negocio, no tenemos alternativa»; y, en este sentido, dijo que “hay que acotar la incertidumbre”.
Por otra parte, los expertos analizaron cómo las tecnologías, entre ellas el BIM y la inteligencia artificial, mejoran la productividad operativa sin sustituir la capacidad de análisis y criterio profesional. Iker Osorio afirmó que la IA no va a sustituir al project manager, pero sí le va a quitar muchas tareas que no daban valor añadido, permitiéndole dedicar más tiempo al pensamiento estratégico.


